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Dos años después, nuevo intento mejor coordinado

junio 3, 2009

WASHINGTON, D.C. (MARIBEL HASTINGS, AMERICA’S VOICE).- Fue un mes de junio, hace dos años, que el debate sobre la reforma migratoria estaba al rojo vivo en el Senado. La combinación de falta de liderazgo en ambos partidos, senadores opuestos, también de ambos partidos, una vociferante y entonces efectiva oposición antiinmigrante, y un fracturado movimiento pro reforma contribuyeron a que esa reforma expirara el 28 de junio de 2007. Leer más…

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Llamado a castigar a los migrantes

mayo 24, 2009

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LOS ÁNGELES, CA. (LA OPINIÓN) .- Mucho se ha dicho sobre la necesidad de resolver el problema de la inmigración indocumentada de México hacia Estados Unidos; pero la propuesta del ex canciller mexicano Jorge Castañeda, va un poco más lejos: las leyes mexicanas, asegura, tendrían que castigar al indocumentado sólo por el hecho de migrar.

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No hay relación entre migrantes y desempleo

mayo 21, 2009

LOS ÁNGELES, CA. (LA OPINIÓN).- Si los inmigrantes le están quitando los empleos a los estadounidenses nativos, debería haber más desempleo allí en donde hay inmigrantes, ¿no?

Bajo esta premisa, el Immigration Policy Center realizó un estudio y el resultado fue todo lo contrario: la falta de empleo no tiene nada que ver con los índices de inmigración.

Tomando en cuenta las tasas de desempleo locales y los índices de inmigrantes de los últimos 10 años, el estudio comparó estos indicadores por estado y condado, para determinar si lo primero tenía alguna relación con lo segundo.

 

“El índice de desempleo no refleja de ninguna manera la cantidad de inmigrantes recientes que viven en una región, y la tasa de inmigrantes en un área no muestra una relación directa con el índice de cesantía”, dijo Rob Paral, autor del estudio. “Quienes insisten en esa relación, con el debate de una reforma migratoria en puerta, no tienen fundamento”.

 

Por ejemplo, en los estados de los estados del Pacífico, los inmigrantes conforman el 8.4% del total de la población, en comparación con la región central-noreste, en donde representan sólo el 2.8%. Aún así, ambas regiones tienen una tasa de desempleo casi similar. En Nueva Jersey hay una población inmigrante de 7.3%; en Maine, no llega ni al 1%. Pero las tasas de desempleo en ambos son casi idénticas.

 

Para la elaboración del estudio se evaluaron 300 condados en todo el país. De acuerdo con los resultados, los inmigrantes recientes conforman en promedio 3.1% de la población en los condados donde los índices de desempleo son mayores, de cerca del 13.4%. Pero el promedio de inmigrantes recientes en los condados con las tasas de desempleo más bajas, es mayor: 4.6% de población inmigrante, en condados con 4.8% de desempleo.

 

Más aún: las tasas más elevadas de desocupación se encontraron en manufactura y áreas rurales, en donde tiende a haber menos inmigrantes recientes, ya que esta población va adonde están los empleos, es decir, áreas metropolitanas y que no son de manufactura, en donde las tasas de desempleo son menores.

 

Paral señala que la falta de una relación comprobable entre ambos indicadores no sorprende al grupo de investigadores, ya que los inmigrantes recientes conforman sólo el 5.5% del total de la fuerza de trabajo en el país.

 

Se puede encontrar el informe completo en http://www.immigrationpolicy.org.

Retrato de la mujer migrante

mayo 15, 2009

LOS ÁNGELES, CA. (LA OPINIÓN).- Dejan su patria, en ocasiones a sus hijos; todo lo que conocen, y parten a un país desconocido en busca de una vida mejor. Las mujeres migrantes que llegan a Estados Unidos han sido cada vez más durante los últimos años, aunque no en todos los casos les ha sido fácil.

Una encuesta dada a conocer ayer en Washington, D.C., ofrece un retrato de estas mujeres; las mismas que enfrentan barreras para vivir en Estados Unidos sin conocer el idioma, enfrentando un ambiente de discriminación, recibiendo bajos salarios y en muchas ocasiones realizando un trabajo por debajo de su capacitación profesional en sus países de origen.

 

Entre los patrones encontrados figura el del rol que desempeñan las mujeres al llegar a EEUU. Casi una tercera parte de las encuestadas dijo que a partir de la migración han asumido el papel de cabeza de familia o al menos han empezado a compartir las responsabilidades de manera equitativa con su pareja. La mayoría de las mujeres de todas los grupos étnicos dijeron haberse vuelto más asertivas a su llegada a EEUU –entre ellas, 81% de las mujeres latinoamericanas.

 

Esto bien puede ser consecuencia de los obstáculos que deben enfrentar. La mayor parte de las encuestadas reconocieron que a pesar de que algunas de ellas se han inscrito en clases de inglés, hablan poco o nada ese idioma: 79% de las latinas, 73% de las vietnamitas, 70% de las coreanas y 63% de las chinas.

 

Casi la mitad de las latinas encuestadas, el 48%, dijo haber llegado al país hace 20 años o más. 30% de ellas dijo haber llegado hace 10 años o más. Un 34% dijo haber llegado entre los 18 y los 25 años, y un 26% entre los 26 y los 25 años. Casi una de cada siete llegaron a este país con otros miembros de su familia.

 

A pesar de encontrarse en EEUU por un largo periodo, 54% de las encuestadas aún no son ciudadanas estadounidenses. Un 86% de ellas consideraron que desde que llegaron al país hasta ahora, la discriminación contra los inmigrantes se ha incrementado; 26% dijo que en el último año ha habido al menos una redada por parte de las autoridades de inmigración en su comunidad.

Existen otras desventajas para las migrantes latinas además de la falta de dominio del inglés. El 40% de ellas dijo no contar con un seguro médico y 63% no estar al tanto de los programas que les ayudarían a dar este tipo de servicio a sus hijos.

 

Sobre su nivel de ingresos al llegar al país, 31% dijo haber ganado entre 200 y 500 dólares mensuales; 27% entre 500 y mil dólares, y un 17% 200 dólares o menos. Sin embargo las cosas no han cambiado mucho para la mayoría de ellas: 57% de las encuestadas dijeron que a la fecha perciben menos de mil dólares mensuales.

 

Más de la mitad de las mujeres latinas reconocieron que el mayor reto al que se han enfrentado en Estados Unidos es ayudar a sus hijos a triunfar.

 

Otros resultados de la encuesta en general arrojan que 82% de las mujeres latinas colocaron a la discriminación como un problema importante para su familia, a diferencia del 17% de las mujeres originarias de los países árabes o africanos, y sólo el 13% de las originarias de China. Aún así, 90% de las latinas expresaron su deseo por convertirse en ciudadanas estadounidenses.

 

Sandy Close, directora ejecutiva de New America Media, organización a cargo de la difusión de la encuesta, dijo que ésta demuestra que los últimos años del siglo XX fueron el escenario de un número cada vez mayor de migraciones por parte de mujeres hacia EEUU, pero que aunque han alcanzado el mismo nivel de movilidad que los hombres, los retos y las condiciones a las que se enfrentan son diferentes.

 

“Las mujeres están migrando no como individuos solos, sino como miembros de una familia y en ocasiones como cabeza de la misma, con una determinación de conservar los lazos familiares intactos aun cuando han tenido que viajar grandes distancias y se han tenido que adaptar a nuevas culturas”, comentó Close.

 

Por su parte Sergio Bedixen, director de Bendixen y Asociados, la empresa a cargo de realizar la encuesta, dijo que el estudio indica claramente que las mujeres inmigrantes en EEUU “no sólo se han convertido en importantes contribuyentes a las condiciones sociales y económicas de sus familias en Estados Unidos, sino que también han sido catalizadores de su asimilación a la cultura estadounidense y [se han involucrado] en el proceso de toma de decisiones con respecto a la ciudadanía estadounidense”.

 

La encuesta fue respondida por 1,102 mujeres inmigrantes que viven en Estados Unidos. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, existen 100 millones de mujeres inmigrantes en todo el mundo. Entre las que migran a Estados Unidos, 53% son latinas.

 

Al llegar a EEUU, 31% dijo haber ganado entre $200 y $500 mensuales; 27% entre $500 y mil dólares, y un 17% $200 o menos.

Bajarán envíos a América Latina

mayo 9, 2009

LOS  ÁNGELES, CA. (LA OPINIÓN).- Para los países latinoamericanos que dependen del envío de remesas desde Estados Unidos, 2009 será un año difícil.

 

Si bien la crisis económica tuvo un impacto significativo en la población inmigrante que envía dinero a sus países de origen durante 2008, un informe dado a conocer ayer por el centro de estudios Diálogo Interamericano dice que en 2009 las remesas enviadas a América Latina y el Caribe bajarán en 5,000 millones de dólares respecto el año anterior.

 

Durante 2008 estos países recibieron cerca de 69,000 millones de dólares, cifra 7% superior a los 64,000 millones que se espera sean enviados durante el 2009. Esta baja, establece el documento llamado “Migración y remesas en tiempos de recesión”, se deberá a la pérdida de empleos, las disminuciones en los ingresos y a la reducción en el índice migración, incluyendo las deportaciones continuas.

 

El estudio halló que en 2008 los inmigrantes echaron mano de sus ahorros para mantener el ritmo de envío a sus países; sin embargo en 2009 serán cerca de un millón los que dejen de enviar. Sólo el 40% de quienes están desempleados continuarán enviando, y el 25% de quienes están empleados enviarán 10% menos que el año anterior.

 

Se estima que debido a esto, cerca de un millón de hogares en América Latina que antes recibían remesas dejarán de hacerlo, y 4 millones recibirán 10% menos.

 

En el caso de México, con más de 5.5 millones de migrantes enviando remesas, las cuales constituyen el 2.47% de su Producto Interno Bruto (PIB), durante 2007 los envíos fueron por 26,075 millones de dólares y en 2008 de 25,145 millones. Con el descenso estimado, la cifra podría acercarse a los 23,500 millones en 2009.

 

Sin embargo hay otros casos como El Salvador, con más de 800 mil migrantes que envían dinero a su país y para el cual las remesas constituyen el 18.35% del PIB; o como Honduras, con cerca de un millón de migrantes en la misma situación, cuyos envíos conforman el 21.6% del PIB.

 

De acuerdo con Laura Carlsen, directora del Programa de las Américas del Centro de Política Internacional, esta disminución era algo predecible; reconoció que en casos como el mexicano el efecto será fuerte debido a que ese país atraviesa por una crisis económica importante, aunque consideró que el golpe podría sentirse más en Centroamérica.

 

“Para los países centroamericanos la situación va a ser más grave todavía, porque esas son economías mucho más pequeñas; no tienen petróleo o una cantidad importante de turismo como México, por lo que el porcentaje de la economía que corresponde a las remesas es mayor”, dijo Carlsen. “No creemos que la gente regrese a sus países, porque saben que ahí la situación puede ser peor”.

 

Con respecto a México, la investigadora consideró que en este país “llueve sobre mojado, porque no se puede separar el efecto de las remesas y la crisis económica, y ahora el de la influenza porcina. Todo eso se traducirá en una baja en la economía que va a incidir entre los sectores más pobres”.

 

Carlsen consideró que las consecuencias se sentirán en el campo, en las regiones más marginadas. “Había, según las estadísticas, una pequeña baja en los niveles de pobreza extrema que atribuyeron a los programas asistencialistas del gobierno; pero siempre creímos que esto tenía que ver mucho más con las remesas que con los programas de gobierno, que los migrantes están subsidiando al campo mexicano. Lo único bueno es que cuando se vea la situación del campo mexicano sin las ropas del emperador, el gobierno tal vez por fin responda y establezca un plan nacional de desarrollo rural (…) que funcione no sólo en base a caridad y familias rotas, sino de proyectos productivos”.

 

Un 65% de los migrantes de América Latina se encuentra en Estados Unidos, y de este país proviene el 75% de las remesas que llegan a los países latinoamericanos. Entre el último cuatrimestre de 2007 y el mismo periodo de 2008, el desempleo entre los inmigrantes latinos en Estados Unidos se elevó de 5.1% al 8%; un 2.9%, superior al promedio de 2% entre el resto de la población.

 

Los trabajadores inmigrantes originarios de México y Centroamérica han sufrido por el desempleo de una manera desproporcionada en relación con los trabajadores no inmigrantes. En el periodo citado —finales de 2007 a finales de 2008— el desempleo entre los trabajadores nacidos en Centroamérica pasó del 4.5% al 7%, y entre los nacidos en México, del 4.3% al 6.3%.

 

Esto se debe en parte al hecho de que los sectores económicos más afectados por la recesión son aquellos en los que trabaja un elevado número de inmigrantes de estos orígenes. En el periodo citado anteriormente, en las 15 industrias no relacionadas con el campo que tuvieron el mayor número de pérdidas de empleo, la planta laboral se componía de empleados migrantes en un 30%. Estas industrias son construcción, bienes raíces, manufactura, transporte y ventas al mayoreo y menudeo, entre otras.

 

Es en la industria de la construcción en donde se ha perdido el mayor número relativo de empleos. Entre finales de 2007 y finales de 2008 se perdieron 283 mil empleos que eran ocupados por migrantes hispanos, un 13% del total de los empleos perdidos. En el área de la manufactura, la pérdida para este grupo poblacional fue de 93 mil empleos, un 10% del total.

Desempleo pega duro a los hispanos

mayo 9, 2009

LOS ÁNGELES, CA. (LA OPINIÓN).- El desempleo entre los hispanos alcanzó 11.3% una ligera disminución respecto al 11.4% registrado el mes anterior, informó ayer el gobierno federal, que dio a conocer que 5.7 millones de empleos se han perdido en el país desde el inicio de la recesión, y que la tasa de desocupación a nivel nacional trepó de 8.5% a 8.9% a cuenta de la pérdida de 539 mil trabajos en abril.

 

“El desempleo entre los latinos ya era elevado antes de que llegara la recesión, pero otro factor que lo ha empujado es la pérdida de empleos en la construcción. Uno de cada tres albañiles es latino”, dijo Catherine Singley, analista laboral del Concilio Nacional de La Raza (NCLR).

 

Agregó que además, los hispanos encaran barreras que limitan su participación en el mercado laboral, entre ellas escaso dominio del inglés, que también incide en su baja inclusión en los programas de capacitación laboral.

El NCLR expresó ayer su preocupación por lo que consideró insuficiente apoyo financiero a este tipo de programas en el plan de gastos tentativo presentado por el presidente Barack Obama.

 

“Aunque la tasa nacional de desempleo para los latinos ha llegado a 11.4%, el presupuesto mantiene el mismo nivel de financiamiento para programas de empleo que en años anteriores”, dijo la directora de esa organización hispana.

El Presidente anunció que los departamentos de Trabajo y Educación cooperarán para reducir las barreras que impiden a los trabajadores desempleados estudiar o capacitarse, al permitir que continúen recibiendo ayuda por desempleo mientras van a la escuela.

El desempleo es aún más grave entre los afroamericanos, al pasar de 13.3% a 15%.

 

La causa de que estos dos grupos muestren tasas de desocupación más altas, dicen los economistas, es que la recesión se ha ensañado particularmente con los sectores manufactura y construcción. El Sindicato Internacional de Obreros de la Construcción (LIUNA) hizo notar ayer que 1.7 millones de trabajadores de ese sector se encuentran sin trabajo, incluidos 110,000 que perdieron el empleo el mes pasado.

La caída de la manufactura y la construcción también se refleja en el elevado desempleo entre los hombres: 10% frente a 7.6% entre las mujeres.

 

“Por nivel de educación, los datos muestran que los trabajadores con menos años de escuela encaran mayor desempleo”, explicó la economista del Economy Policy Institute (EPI) Heidi Shierholz; aunque el desempleo entre los trabajadores con título universitario apenas llegó a 4.4% en abril, fue mucho más alto que en 1979.

 

“La tasa de desempleo se ubica en el punto más alto de los últimos 25 años”, dijo el presidente Barack Obama. “Aun estamos en medio de una recesión que se ha estado cocinando por años, y tomará meses, quizá años revertirla”. Previó que la destrucción de empleos continuará en los próximos meses.

Según los economistas, el país debe generar alrededor de 127 mil puestos de trabajo cada mes para mantenerse a la par del crecimiento demográfico.

 

Además de la manufactura y la construcción, en abril hubo erosión de empleo en los servicios, la industria automotriz, los servicios y las finanzas.

 

Los sectores salud y gobierno, en contraste, abrieron respectivamente 17,000 y 72,000 plazas el mes pasado, especialmente en el gobierno federal (66,000), que ha contratado a decenas de miles de individuos para las faenas del Censo 2010.

 

Se trata de puestos temporales, que desaparecerán una vez que la actividad de contar a todos los pobladores del país acabe.

A pesar de las caídas en el sector, las compañías de construcción dijeron que el paquete de estímulo económico aprobado en febrero ha hecho posible que los empresas contraten más obreros. “Según informes preliminares disponibles, el componente de infraestructura del plan ha comenzado a surtir efecto y ya vemos obreros que vuelven al trabajo” declaró Ken Simonson, economista principal de la Asociación de Contratistas Generales (AGCA).

 

La Secretaria de Trabajo, Hilda Solís, explicó que el plan federal de ayuda a los trabajadores que estudian o reciben capacitación contará con programas como la beca federal Pell, que puede dar hasta 5,350 dolares para cubrir costos de educación en colegios comunitarios y universidades.

 

“El Departamento de Trabajo ha ofrecido más de 31 millones de dólares en becas de emergencia nacional en los estados donde ha habido despidos masivos”, dijo Solís.

 

En California, donde la desocupación se ubicó en 11.2% en marzo, el Departamento de Desarrollo de Empleo (EDD) anunció ayer la aprobación de fondos para extender por 20 semanas adicionales el pago de desempleo, medida que beneficiará a 76 mil desocupados cuya cobertura ya expiró.

 

Generalmente un desempleado en California tiene derecho a un máximo de 26 semanas de pagos de desempleo, pero debido a lo prolongado de la recesión ese período se ha extendido ahora a 59.

Arranca el debate migratorio

mayo 1, 2009

Todo parece acomodarse para que una reforma migratoria empiece a convertirse en una realidad.

 

Un día después de que el presidente Barack Obama reiterara su intención de “mover” el tema durante este año, y un día antes de que en decenas de ciudades se registren marchas en favor de una legislación en la materia, el Congreso dio inicio ayer al proceso legislativo para evaluar la pertinencia de discutir una reforma en materia de inmigración.

 

A las 2:00 p.m. de ayer arrancó la primera de una serie de audiencias convocadas por el subcomité de Inmigración, bajo la presidencia del senador demócrata Charles Schumer, promotor del proceso y quien dijo que el objetivo de esta serie de presentaciones es “sopesar cuidadosamente lo que es mejor para los contribuyentes, nuestra economía, nuestra seguridad y nuestro futuro”.

 

“Yo creo que los estadounidenses no le temen a un sistema de inmigración, si éste es tan severo como justo”, dijo el legislador. “Desean un sistema que enfrente la realidad y respete a la vez las leyes, un sistema que detenga el flujo de inmigrantes ilegales y respete a los inmigrantes legales que desean trabajar, pagar impuestos, permanecer en este país y convertirse en sus ciudadanos”.

 

Entre las personalidades que fueron recibidas para dar su testimonio estuvo Alan Greenspan, ex presidente del Banco de Reserva Federal (Fed) durante 18 años, quien durante su intervención dijo que el país necesita una urgente reforma del sistema migratorio.

 

“Es evidente que debe trazarse una línea entre permitir, por un lado, que la nación sea inundada de inmigrantes que pueden desestabilizar la armonía necesaria de una sociedad y, por otro, permitir que la nación se vuelva estática y carente de competencia y perder como consecuencia su vitalidad económica”, declaró Greenspan. Abogó por un programa de trabajadores temporales, dijo que la inmigración indocumentada ha sido una contribución para el crecimiento de la economía estadounidense, y que los indocumentados son “un componente flexible de nuestra fuerza laboral”.

Octavio Pescador, director del Centro de Aprendizaje Comunitario de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), consideró el testimonio de Greenspan como una buena señal.

 

“Uno de los hombres mas importantes para la economía estadounidense en los últimos 15 años confirma lo que la comunidad inmigrante ha venido argumentando desde hace mucho tiempo: la migración indocumentada es benéfica para Estados Unidos, y la fuerza laboral inmigrante, indocumentada en particular, con su flexibilidad —y ese es un eufemismo para decir que es barata y puede hacer lo que sea— ha hecho aportaciones significativas”, dijo Pescador.

 

Entre los testimonios también figuró el de Kris Kobach, profesor de derecho y un activo opositor a la aprobación de una reforma migratoria, misma que considera una “amnistía”, quien adujo que el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (CIS) no tiene la capacidad para legalizar a los 12 millones de indocumentados viviendo en EEUU. Entre las cifras mencionadas por Kobach están las generadas por el Centro para Estudios de la Inmigración, una de las organizaciones que forman parte de la Red Antiinmigrante del activista John Tanton.

 

Otro argumento en contra de la reforma fue presentado por el senador republicano de Texas, John Cornyn, quien dijo que la construcción del muro en la frontera, el aumento en la cifra de agentes de la Patrulla Fronteriza y las sanciones contra quienes emplean a indocumentados “ayudan a inspirar confianza”, pero no son suficientes, y que es preciso establecer mecanismos para proteger los empleos de los estadounidenses.

 

Por su parte la senadora demócrata de California, Diane Feinstein, consideró que es preciso aprobar la iniciativa AgJobs, que permitiría a trabajadores del campo ingresar al país legalmente de manera temporal, y consideró que la parálisis en el debate sobre inmigración ha generado un daño a la nación.

 

Otros testimonios presentados durante la audiencia fueron los de Eliseo Medina, vicepresidente ejecutivo del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU), y Doris Meissner, ex comisionada del antiguo Servicio de Inmigración y Naturalización (INS), entre otros.

 

Justo unos momentos antes de que diera inicio la audiencia, la secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, informó sobre nuevas directrices que permiten las redadas en los lugares de trabajo y que castigarán a quienes a sabiendas contraten indocumentados; con estos lineamientos, también continuarán los arrestos y las deportaciones.

 

El inicio de las audiencias fue celebrado por los grupos activistas pro inmigrantes. Frank Sharry, director ejecutivo de la organización America’s Voice, felicitó la inicativa de Schumer, pero dijo que habrá que estar atentos a la manera en que legisladores como Cornyn manejan el asunto.

 

“Aunque en el pasado habló de su apoyo a la reforma, a la hora de la verdad, orgullosamente votó en contra del plan de reforma migratoria integral’, recordó. Dijo que dado el fracaso de las posturas antiinmigrantes y del cambio en el mapa electoral de Texas, “nos preguntamos si Cornyn tendrá el coraje de votar a favor de la reforma y de enfrentarse a las mismas personas que están llevando su partido al precipicio”, dijo.

 

Por su parte, Henry Solano, presidente interino de MALDEF, recordó que esta reforma es un asunto “de importancia crucial” para los estadounidenses de todos los niveles de la sociedad.

 

“Nuestra nación enfrenta retos en todos los frentes que requieren de nuestra atención; sin embargo, no debemos perder de vista a los millones de inmigrantes y sus familias que esperan una solución en esta materia (…) Este es un fuerte mensaje de que el Congreso, en conjunto con la administración Obama, está siendo serio sobre buscar una solución al sistema de inmigración y está llevando al país en la dirección correcta”.